Vuelvo después de unas pequeñas “vacaciones” con un par de artículos traducidos del blog de Yuri Mamchur y Charles Ganske, Russia Blog. El tema no es de lo más agradable, pero es un tema real que afecta a muchísimos niños en la antigua Unión Soviética.

“PORNO” RUSO

por YURI MAMCHUR

Los expertos opinan que el 25% de los sitios web pornográficos de Internet contienen pornografía infantil. De ellos, más del 50% de los sitios web pedófilos contienen pornografía infantil procedente de Rusia. Aunque el número preciso de niños envueltos en la producción de pornografía rusa es desconocido, los expertos dicen que hay decenas de miles de tales niños.

El negocio es llevado a cabo por redes criminales que manufacturan, distribuyen y exportan (a Alemania, Gran Bretaña, Estados Unidos, Italia, Canadá, etc) fotografías y vídeos de naturaleza pornográfica, que incluyen asaltos sexuales violentos a niños.

La producción y consumo de productos pornográficos que tienen como protagonistas a niños es especialmente pronunciado en Moscú y San Petersburgo. A mediados de los 90, las imágenes pornográficas eran mayoritariamente importadas a Rusia. Estas eran caras y distribuidas en estrechos círculos. Hoy en día, cualquiera puede comprar vídeos con pornografía infantil en prácticamente cualquier estación de tren o mercado en esas ciudades.

Los precios de la pornografía infantil en el mercado moscovita son practicamente los mismos que los de una película con licencia, de 165 a 170 rublos (6 o 7 dólares); la gran demanda hace posible los precios bajos. Una bien conocida película pornográfica de 12 partes llamada Malyavki (Los pequeños) es protagonizada por niños de hasta 6 años. El popular buscador de internet ruso Jandex muestra no menos de 405 sitios y 19864 páginas como respuesta a la búsqueda “child porn in Moscow”

El texto de arriba es una parte de un artículo más largo de marzo de 2004, el cual es propiedad de ECPAT International.

La reciente explosión de producción rusa de pornografía infantil suave, destinada a clientes de habla inglesa, contiene pistas que apuntan a la implicación de agencias gubernamentales – a través de algún conocimiento de actividades ilegales o peor – implicación directa.

Estadísticas propiedad del FBI dicen que los beneficios acumulados del comercio procedente de la industria del porno infantil internacional han pasado de la práctica no existencia hace diez años a una estimación de 20 a 30 billones de dólares anuales. Y mientras que estos 20 a 30 millones pueden ser una exageración típica de las agencias ansiosos de justificar su expansión económica, hay, sin embargo, un inconfundible componente de expansión comercial en este aumento de la producción – a juzgar por los logotipos de Visa, Mastercard y American Express que muestran las páginas principales de estos nuevos sitios de pornografía infantil.

Bienvenido al nuevo orden mundial.

Estas redes sitios web de pornografía infantil rusa altamente profesionales operan a lo ancho de la web mundial con extensión punto com, sockets seguros, interfaces modernos y logrados diseños gráficos. Todo este aparente negocio de riesgo por cualquiera que fuera pornógrafo, considerando que cualquier localización de un servidor puede ser ahora rastreada con gran precisión por modernos métodos de las fuerzas de la ley de análisis de propagación en la red para seguir sus pasos de localización. ¿Qué pasa entonces? ¿Por qué esos sitios operan todavía abiertamente?

Considerando la fría realidad del crimen organizado en Rusia hoy en día, sería imposible para este lucrativo negocio pasar desapercibido. Todavía sabemos el hecho de que los miembros corruptos de la Inteligencia rusa nunca permitirían que tales beneficios se les escaparan de los dedos- ellos con casi toda certeza se estarían aprovechando también.

El descaro de estas operaciones implica que se les permite operar a los más altos niveles de las fuerzas de la ley en Rusia. Sabemos, por ejemplo, que desde la ruptura de la Unión Soviética, la Inteligencia rusa ha pasado a trabajar para el único pagador en la ciudad- los varios gangsters de la Mafia rusa. Y los pocos agentes que todavía trabajan oficialmente para el Gobierno ruso se han ganado la reputación de tener relaciones con la Mafia rusa, que son casi con certeza los productores de la nueva ola tóxica de la pornografía infantil.

El texto de arriba es una parte de un artículo más largo de octubre de 2002, el cual es propiedad de www.voxfux.com